domingo, 31 de marzo de 2013

Viernes Santo - Vía Crucis

Damos gracias a Dios por nuestros hermanos de Esquen - Tariachi, en esta semana santa realizamos el Vía Crucis de nuestro Señor Jesucristo; iniciamos nuestra primera estación en la capilla y terminamos en la decimo cuarta estación en la montaña que se encuentra en la parte superior. Tuvimos aproximadamente cerca a 200 personas los cuales nos acompañaron en el trayecto de las diferentes estaciones. Tenemos un cruz de acero que casi todo el año se encuentra en la parte alta de la montaña, esta cruz nos recuerda al gran sacrifio que realizo nuestro Salvador al entregar su vida por nosotros. En la foto nos encontramos con los dirigentes de esta comunidad, sus oraciones por ellos para que Dios les de sabiduría para poder tomar las mejores desiciones para los habitantes de esta comunidad.
Primera Estación -  Jesús es condenado a muerte

Decimo cuarta Estación - Jesús es llevada al Sepulcro
Oh Jesús, quien por nuestros pecados llevaste tan pesada carga y caiste bajjo su peso, concédenos que el pensar en tus sufrimientos nos hagas más vigilantes y nos libres de caer otra vez en pecado mortal. Amén

Oh Jesús, concédenos por la virtud de tu cruz, abrazar con humildad y gozo las dificultades de nuestras vidas y asi estar siempre listos para llevar nuestras cruces y seguirte a ti. Amén

Oh Señor Jesús, que sea nuestro privilegio tambien llevar la cruz y que nos gloriemos en hacerlo más que en otra cosa; que nunca huyamos del sufrimineto, mas bien que nos regocijemos en el, si somos dignos de sufrir por amor de tu nombre. Amén

Oh Jesús, clavado en la cruz, clava nuestros corazones con el tuyo, para que estén unidos hasta que la muerte nos dé el golpe fatal y con nuestro último suspiro entreguemos nuestras almas a ti. Amén

sábado, 30 de marzo de 2013

Jueves Santo

Padre todopoderoso, cuyo amado Hijo, en la víspera de su padecimiento, instituyó el Sacramento de su Cuerpo y Sangre: Concédenos, en tu misericordia, que lo recibamos con gratitud como memorial de Jesucristo nuestro Señor, que en estos santos misterios nos da una prenda de la vida eterna; quien vive ahora y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
El Señor Jesús, después de haber cenado con sus discípulos y de haberles lavado los pies, les dijo: "¿ Comprenden lo que yo, su Señor y Maestro, he hecho con ustedes? Les he dado ejemplo para que también hagan como yo he hecho con ustedes".

El Señor Jesús, después de haber cenado con sus discípulos y de haberles lavado los pies, les dijo: "¿ Comprenden lo que yo, su Señor y Maestro, he hecho con ustedes? Les he dado ejemplo para que también hagan como yo he hecho con ustedes".

martes, 26 de marzo de 2013

Domingo de Ramos 2013

Bendito el Rey que viene en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en las alturas.
Asístenos misericordiosamente con tu ayuda, Señor Dios de nuestra salvación, para que entremos con júbilo a la contemplación de aquellos hechos poderosos, por medio de los cuales nos has concedido vida e inmortalidad; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


Es justo alabarte, Dios omnipotente, por los hechos de amor, mediante los cuales nos has redimido por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor. En este día entró triunfalmente en la santa ciudad de Jerusalén, y fue proclamado Rey de reyes por los que extendieron sus mantos y tendieron ramas de palmera por el camino. Haz que estos ramos sean para nosotros signo de su victoria, y concede que quienes los llevamos en su nombre le aclamemos siempre como nuestro Rey y le sigamos por el camino que conduce a la vida eterna; quien vive y reina en gloria contigo y el Espíritu Santo, ahora y por siempre. Amén.

Dios todopoderoso, cuyo muy amado Hijo no ascendió al gozo de tu presencia sin antes padecer, ni entró en gloria sin antes ser crucificado: Concédenos, por tu misericordia, que nosotros, caminando por la vía de la cruz, encontremos que ésta es la vía de la vida y de la paz; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Dios omnipotente y eterno, en tu tierno amor hacia el género humano, enviaste a tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo para asumir nuestra naturaleza, y padecer muerte en la cruz, mostrándonos ejemplo de su gran humildad: Concédenos, en tu misericordia, que caminemos por el sendero de su padecimiento y participemos también en su resurrección; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.